Sistema educativo, la forma de hacer frente al consumo de alcohol, tabaco y drogas

Para los más observadores, es posible que hayan notado que el consumo de las sustancias psicoactivas se inicia generalmente hacia la adolescencia, en donde el alcohol, el tabaco y el cannabis se muestran como las sustancias que se consumen con mayor frecuencia a manos de niños y adolescentes.

Situación del consumo de sustancias psicoactivas entre los estudiantes

A nivel mundial se ha podido registrar un promedio de jóvenes entre 13 a 15 años de edad consumiendo alcohol durante los 12 últimos meses y esto dos veces más que tabaco. La historia nos ha señalado que el tabaco suele ser la primera sustancia que consumen los adolescentes, por lo que uno de cada cuatro estudiantes cuyas edades van de 13 a 15 años ha fumado cigarrillos alguna vez y lo ha hecho desde antes de los diez años. En el caso de los datos referentes al actual consumo de cannabis, estos se encuentran disponibles en menos países, aunque continúan siendo menos asiduos que el consumo de alcohol y tabaco en líneas generales.

Por otro lado, es posible observar un incremento en lo que respecta al consumo de estimulantes de tipo anfetamínico y también de nuevas sustancias psicoactivas, aún cuando se ha mantenido relativamente baja. Las nuevas sustancias psicoactivas, que son consumidas en estado puro o preparadas, no reguladas por los convenios de las Naciones Unidas, circulan en el mercado bajo el nombre de ‘‘drogas de diseño’’, ‘‘euforizantes legales’’, ‘‘hierbas euforizantes’’, ‘‘sales de baño’’, ‘‘productos químicos de investigación’’ o ‘‘reactivos de laboratorio’’, las mismas constituyen un verdadero peligro, en particular porque jóvenes tienden a considerarlas menos nocivas que otras drogas ya que se encuentran autorizadas. Pero además, estás suelen ser accesibles y se presentan en envases con marca. En ciertos países, del 70% al 90% de las personas que deciden inyectarse drogas inician antes de los 25 años de edad.

Quizás existe una razón por la que algunos jóvenes consumen sustancias psicoactivas y otros no

y es que no se encuentra una razón que resulte única y que logre explicar el por qué ciertos niños y jóvenes resultan más propensos que otros al consumo de sustancias psicoactivas aunque los estudios sugieren que se observa un conjunto de factores que pueden influir en el comportamiento de las personas. Tales factores de riesgo se encargan de exponer a los jóvenes, o contrariamente, los que protegen del consumo de sustancias psicoactivas son, en gran medida, los mismos que le exponen a otros comportamientos problemáticos como pueden ser la violencia, la actividad delictiva, los comportamientos sexuales de alto riesgo, el fracaso escolar, entre otros.

El nivel total de riesgo o de protección en lo que respecta a la vida de un menor de edad, es producto de la interrelación que existe entre sus características personales y las experiencias desarrolladas para las diferentes esferas vitales. Por ejemplo, cuando un niño experimenta el desapego con sus padres durante la infancia ello podría contribuir a la aparición de problemas tempranos de conducta, situación que a su vez suele afectar el rendimiento académico y la relación con sus compañeros. En tal sentido, la programación de prevención temprana dentro de las escuelas con base científica tiene la posibilidad de mejorar su capacidad para interactuar con los profesores y los compañeros, evitando mayores problemas de conducta y mejorando las relaciones con los padres.