Otra Navidad, pero esta vez hay que reinventarse

Estamos conscientes de que con nada es posible suplir la presencia de otras personas y eso nos lo ha enseñado esta pandemia. Echamos de menos a aquellos que teníamos cerca o a cosas que antes quizá ni considerábamos, y ahora es así, tan solo por el mero hecho de que se nos ha prohibido. De paso llegó la Navidad, y para todos se trata de ese tiempo de estar presentes por excelencia. 

En vista de estos tiempos, te recomendamos algunos regalos de Navidad que no ameritan embalaje y que son con sentido. 

Entradas a festivales de cine medioambientales o alternativos: durante el 2021 se presentarán Sun Cine, Ecozine o Another Way Film Festival. Con ello no sólo proporcionarás un momento de ocio, sino que además puede contribuir a aumentar la conciencia medioambiental de la persona que recibirá el regalo.

Vales para que pueda apuntarse en una formación vía Internet: y como ya están con nosotros los MOOC, en su mayoría las grandes universidades se han dedicado a ofrecer cursos gratis en línea. A raíz de la pandemia, miles de centros educativos o culturales que siempre ofertaron sus cursos de manera presencial, ahora se han adaptado a las circunstancias traspasando su programación a Internet. 

Plantación de árboles con Reforesta: un ejemplo de ello es una ONG de origen español que fue creada en 2009 ha plantado más de 28.000 árboles alrededor del territorio nacional. Y no sólo lo siembran, sino que se encargan del riego y de la protección durante años evitando que se sequen o que terminan siendo devorados por animales. 

Regalar buenas fuentes de información: esto es algo que en realidad nos hace falta. La sugerencia es compartir la buena información que descubrimos vía online: lugares virtuales con buena información. Un ejemplo podría ser, que en Francia, fue creada hace un tiempo Imago, esta es una plataforma online en donde se agrupan documentales, cortometrajes, emisiones de televisión y podcast con un nexo común: la “transición” tanto personal como colectiva. 

El alta como socio de alguna ONG o asociación que defienda aquello en lo que creemos: debido a que siempre andamos limitados de tiempo, desde hace unos años muchas organizaciones han continuado trabajando, más allá de las restricciones, para conseguir que el mundo continúe avanzando hacia una buena dirección.

Comprar online objetos físicos de las tiendas locales: o también de esos fabricantes de quienes somos clientes habituales. Muchos pequeños comercios ya cuentan con presencia virtual. En oportunidades por inercia, o por desconocimiento, vamos directo al gran distribuidor global, como si se tratara del único. Tan solo basta hacer un pequeño esfuerzo mental para hacer un recorrido más justo por nuestro teclado.

Detengámonos por un momento y pensemos: ¿Hay que comprar?: Si se va a comprar, que esa compra sea justa, que el comercio sea justo al menos para estas fechas. Oxfam Intermón lanzó un reto ciudadano pues desean hacer llegar el comercio justo al mayor número de hogares posibles por Navidad, para ello han solicitado que cada uno compre un regalo de comercio justo para poner bajo el árbol y que cada uno incluya un producto de alimentación de comercio justo en el menú de fiestas.

Vamos por una moda alternativa: que sea justa, solidaria y sostenible. Con el directorio Moda Impacto Positivo nos acercamos a una gran cantidad de marcas de confianza, pues intentan ganarse la confianza del cliente a base de hacer bien las cosas, aunque en medio de todo, no exista un gran público que les aplauda la gracia y la audacia. 

Estar más cerca de las personas: siempre manteniendo la distancia social. Aunque nos sean impuestas barreras siempre tenemos la posibilidad de saludar desde ellas: enviar besos con la mano, dibujar abrazos en el aire, sonreír no a la cámara, sino al que nos mira y aunque sea juntos o separados no dejar nunca de hablar.