Los últimos meses nos han traído avances importantes en la lucha contra el cáncer

Si algo no ha dejado de hacer la ciencia es parar su carrera de fondo a fin de poder lograr mejoras en el tratamiento contra el cáncer en personas que ya están en medio de Tratamientos paliativos. En la actualidad es posible encontrarnos cada semana con una nueva investigación que da un paso más en esa dirección. En tal sentido, de todo ese conjunto de avances que se han venido logrando en los últimos meses, aquí señalamos algunos de ellos:

Biopsia líquida

Permite la detección de células tumorales que se encuentran en la sangre debido al análisis de su ADN. Distinta a las biopsias de tejidos, esta viene a suponer un procedimiento poco invasivo. El año pasado ya esta técnica se había convertido en toda una
revolución, y actualmente los oncólogos han buscado que se extienda en la práctica clínica.

Es una prueba que tienen la capacidad de detectar tumores macroscópicos, aunque la investigación se encuentra trabajando para identificar marcadores en fases previas de la enfermedad.

En esta misma línea de trabajo, investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE.UU.) a finales del 2019 desarrollaron un método al que denominaron PRAM, el mismo es capaz de obtener una lectura en tan solo dos horas a partir de una sola molécula. Con este nuevo estudio es posible acercar la biopsia líquida a la clínica debido a que es más rápido y más barato.

Una mejor forma de comprender la metástasis

De acuerdo a la opinión de Eduard Batlle,quien es investigador Icrea en el Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona (IRB), “No comprendemos bien el proceso de formación de metástasis. Cuando lo comprendamos, podremos mejorar las terapias”. Es así, como durante este año se ha dado un paso más hacia esta dirección para dar respuesta a preguntas que resultan claves en el desarrollo de la metástasis.

Avances en la inmunoterapia: Los cánceres presentan variados mecanismos con los que pueden evadirse del sistema inmune y la inmunoterapia intenta eliminar tales frenos a fin de permitir que este llegue a atacar al tumor.

Para ello se usan fármacos con los que se intenta activar las propias defensas del paciente, sobre todo los linfocitos T. Pero el pequeño detalle se centra en que solo funcionan para el 25% de las personas.

En consecuencia, lo que ahora se intenta es conocer la razón por la que ciertos cánceres son más dependientes de la respuesta inmune que otros. De esta manera los esfuerzos se encuentran centrados en burlar los frenos inespecíficos y también los frenos más específicos de las células tumorales.

En este año se han realizado pruebas con un fármaco experimental en ratones, el mismo permite a las células inmunitarias entrar en los tumores. La clave fue encontrada en una enzima, la PAK4 , que cuando está presente en el tumor esta evita que los linfocitos logren acceder a su interior.

Las barreras de los tumores frente a la respuesta inmune continúan siendo el principal obstáculo que limita la eficacia de la inmunoterapia. Cuando se administra un fármaco contra la PAK4 es posible revertir el bloqueo, permitiendo que, gracias a la inmunoterapia las células inmunes destruyan a las tumorales.