Consejos que te ayudarán a reducir el vicio de las compras compulsivas

Si tiene dificultades para gastar de más en las compras o tiene problemas para resistirse a esas compras impulsivas como la joyería de Tous, no está solo. Aunque pueda estar tratando de vivir una vida más intencional y contentarse con menos, a veces sigue sintiendo la necesidad de comprar cosas que realmente no necesita.

Una adicción a las compras es costosa y lleva mucho tiempo. Es un pasatiempo que agota su cuenta bancaria, consume incontables horas de su tiempo y lo deja sin sentirse realmente satisfecho. De hecho, muchos compradores compulsivos a menudo se sienten mucho peor después de comprar.

Aquí hay algunas emociones comunes de adictos a las compras:

Eufórico: esta es la sensación inicial que experimentan muchos compradores compulsivos mientras compran. Es como si estuvieran en la «zona» y a veces exhiben un comportamiento maníaco. Se mueven con propósito y se sienten «drogados» cuando compran.

Lamento: los adictos a las compras inicialmente se sienten felices mientras compran, pero esta emoción positiva es de corta duración. Después de regresar a casa con bolsas llenas de cosas que no necesitaban, muchos compradores compulsivos sienten pena por gastar demasiado dinero.

Ansiedad: muchos adictos a las compras se sienten ansiosos por tener que decirle a su pareja, amigos o familiares que han vuelto a gastar de más. A veces, los compradores compulsivos ocultan sus compras a su pareja porque les preocupa cómo reaccionará su pareja.

Si bien una adicción a las compras puede parecer inofensiva, puede afectar sus finanzas y su bienestar mental. Obviamente, el gasto excesivo puede generar deudas, pero también puede dañar sus relaciones y su carrera.

Incluso si no siente que es un adicto a las compras en toda regla, una pequeña adicción ahora puede tener graves consecuencias más adelante. Es importante reconocer los signos de una adicción a las compras para que pueda aprender a dejar de comprar cosas que no necesita y desarrollar mejores hábitos de gasto en el futuro.

Básicamente, asumir que tienes un problema con el consumo excesivo de comprar, es un gran avance. A veces cuando no aceptas que tienes este tipo de problemas, es mucho más difícil encontrarle solución. En cierto modo cada quien es responsable de lo que hace, pero si buscas ayuda, asumir el problema, te dará una guía y herramientas para comenzar a trabajar en el mal hábito y reducirlo de a poco.

Algunas personas creen que esto es simple y no es así. Dejar de ser un comprador compulsivo es tan difícil como dejar cualquier vicio. Porque es una realidad que las personas con este problema, sienten algún tipo de placer (como sucede con cualquier vicio). Arrancar esa sensación de tajo, no es recomendable porque puede ser contraproducente. En estos casos es ideal reducir poco a poco la adicción, aplicando pequeños ejercicios antes de hacer clic en el botón comprar (si lo haces en línea) o pasar tu tarjeta (si lo haces en un lugar físico.